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Riesgos por calor en el trabajo: cómo proteger la salud de los trabajadores durante el verano

  • hace 16 horas
  • 4 min de lectura

Cuando pensamos en riesgos laborales, a menudo nos vienen a la cabeza maquinaria, caídas o esfuerzos físicos. Pero hay un factor que cada año afecta a miles de trabajadores y que a menudo pasa desapercibido: el calor .


Las altas temperaturas no sólo generan incomodidad. También pueden provocar fatiga, deshidratación, pérdida de concentración y un aumento del riesgo de accidentes laborales .


Con la llegada del verano, es fundamental que empresas y trabajadores conozcan los riesgos asociados al calor y las medidas preventivas que pueden aplicarse.


Trabajador de la construcción bebiendo agua durante una jornada de mucho calor en la obra.
Trabajador de la construcción haciendo una pausa para hidratarse en una obra durante una jornada de mucho calor.

¿Por qué el calor es un riesgo laboral?


El cuerpo humano necesita mantener una temperatura interna estable para su correcto funcionamiento. Cuando la temperatura ambiental es muy elevada o el trabajo requiere un importante esfuerzo físico, el cuerpo debe trabajar más para disipar el calor.


Si este esfuerzo es excesivo, pueden aparecer distintos problemas de salud que afectan tanto al bienestar como a la seguridad del trabajador.


Además, el calor también influye directamente en la capacidad de concentración, en la toma de decisiones y en tiempos de reacción, factores clave para prevenir accidentes.


Los principales riesgos de trabajar con calor


1. Deshidratación


La deshidratación es una de las consecuencias más habituales de la exposición a elevadas temperaturas.


Cuando sudamos, el cuerpo pierde agua y sales minerales. Si estas pérdidas no se compensan adecuadamente, pueden aparecer síntomas como:


  • Set intensa

  • Boca seca

  • Mareos

  • Dolor de cabeza

  • Fatiga

  • Disminución del rendimiento físico y mental


Por eso es esencial beber agua de forma regular aunque no se tenga sensación de sed .


2. Fatiga y agotamiento por calor


El agotamiento por calor se produce cuando el cuerpo no es capaz de regular correctamente su temperatura.


Los síntomas más frecuentes son:


  • Debilidad

  • Sudor excesivo

  • Náuseas

  • Mareo

  • Irritabilidad

  • Cansancio extremo


Este estado puede afectar gravemente a la capacidad del trabajador para desarrollar sus tareas con seguridad.


3. Golpe de calor


El golpe de calor es una emergencia médica que requiere de actuación inmediata.


Se produce cuando la temperatura corporal supera niveles peligrosos y el cuerpo deja de poder regularla.


Los signos de alerta pueden incluir:


  • Confusión

  • Pérdida de conciencia

  • Temperatura corporal muy elevada

  • Ausencia de sudor

  • Convulsiones


Ante estos síntomas es imprescindible avisar a los servicios de emergencia y aplicar medidas de enfriamiento inmediatas.


4. Aumento de los accidentes laborales


Un aspecto que a menudo se olvida es que el calor incrementa el riesgo de accidentes.


Cuando una persona está cansada, deshidratada o sufre estrés térmico, es más probable que:


  • Cometa errores

  • Tenga distracciones

  • Reaccione más lentamente

  • Tome decisiones incorrectas


Esto puede provocar accidentes tanto en trabajos físicos como en tareas administrativas o de oficina.


¿Qué sectores están más expuestos?


Aunque cualquier trabajador puede verse afectado, algunos sectores presentan una exposición especialmente elevada.


Construcción

Los trabajos al aire libre durante las horas de máxima insolación son especialmente sensibles a efectos del calor.


Agricultura y jardinería

La combinación de actividad física intensa y exposición directa al sol aumenta notablemente su riesgo.


Logística y almacenes

Muchos almacenes pueden alcanzar temperaturas elevadas en los meses de verano.


Industria

Determinados procesos productivos generan calor adicional que se acumula en el ambiente de trabajo.


Oficinas

A pesar de disponer con frecuencia de aire acondicionado, una climatización inadecuada también puede generar molestias, fatiga y disminución del rendimiento.


¿Cómo prevenir los riesgos derivados del calor?


La prevención es la mejor herramienta para proteger la salud de los trabajadores.


Mantener una hidratación adecuada


Es recomendable:


✅ Beber agua frecuentemente

✅ Evitar esperar a tener sed

✅ Limitar las bebidas alcohólicas y con mucha cafeína


Según recomienda el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) , la hidratación es una de las medidas preventivas más efectivas frente al estrés térmico.


Adaptar los horarios


Siempre que sea posible, conviene:


  • Realizar las tareas más exigentes durante las horas más frescas

  • Evitar la actividad intensa en las horas centrales del día

  • Organizar pausas periódicas


Facilitar zonas de descanso


Las empresas deben disponer de espacios sombreados o climatizados para que los trabajadores puedan recuperarse de la exposición al calor.


Utilizar ropa adecuada


La ropa debe ser:


  • Ligera

  • Transpirable

  • Cómoda

  • Adaptada a las condiciones climáticas


Cuando el trabajo se realiza en el exterior, también es importante protegerse del sol.


Formar e informar a los trabajadores


La formación permite identificar los primeros síntomas de los problemas relacionados con el calor y actuar antes de que la situación empeore.


¿Qué deben hacer las empresas?


La normativa de prevención de riesgos laborales establece la obligación de evaluar los riesgos presentes en cada puesto de trabajo.


Esto incluye también los riesgos derivados de las elevadas temperaturas.


Las empresas deben:


  • Identificar los puestos de trabajo expuestos

  • Evaluar el riesgo térmico

  • Implementar medidas preventivas

  • Informar a los trabajadores

  • Revisar los protocolos durante los episodios de calor intenso


La prevención no sólo protege la salud de los trabajadores, sino también contribuye a reducir accidentes, bajas laborales y pérdidas de productividad.


El calor no es sólo una molestia


Es habitual pensar que pasar calor forma parte del verano. Pero en el ámbito laboral, las consecuencias pueden ir mucho más allá de la simple incomodidad.


La deshidratación, la fatiga, la pérdida de concentración y el golpe de calor son riesgos reales que pueden afectar a cualquier trabajador.


Por eso es importante anticiparse, aplicar medidas preventivas y fomentar una cultura de seguridad que tenga en cuenta también los factores ambientales.


El calor es también un riesgo laboral. Y prevenirla es responsabilidad de todos. 🌡️💧


En Integra Gestió Prevenció ayudamos a empresas y trabajadores a identificar, evaluar y gestionar los riesgos laborales para construir espacios de trabajo más seguros, saludables y eficientes.


🌐 Más información en www.integragp.ad/es/ . La prevención no es una opción, es una inversión en personas.





 
 
 

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